Un santo y un árbol milenario. Dos palabras que no parecían tener nada en común y que, juntas, se convirtieron en el nombre de nuestra casa. Esta es la historia de cómo nació Santo Olivo.
▸ Quemando cinta en La PiolaEn octubre de 2016 adquirimos La Piola. Entre octubre y diciembre pasé muchas horas ahí, dando vueltas, quemando cinta, imaginando cómo sería el restaurante, las cosas que quería hacer y las ideas que no me dejaban en paz. Y en esas vueltas empecé a pensar en algo que sabía que era decisivo: el nombre.
▸ Salirse de los márgenes
En la universidad, en las clases de mercadotecnia, siempre escuché que un nombre debe ser corto, pegajoso y tener un significado. Pero a mí siempre me ha gustado salirme de los márgenes.
Hay nombres compuestos que, aunque parecen más largos, se aprenden fácil y llevan un significado más profundo, casi oculto, que el cerebro interpreta, aunque no lo notemos. Desde hacía tiempo me llamaba la atención un restaurante de Guadalajara, Santo Coyote. Nada que ver con nuestro concepto, pero juntaba dos palabras opuestas, sin relación aparente, y funcionaba.
▸ Un santo y un olivo
La palabra santo la asociamos con la bondad, con lo mejor del ser humano, con grandes logros y hasta con milagros. Casi sin pensarlo, el cerebro la relaciona con algo bueno.
El olivo es un árbol milenario, de los más longevos que existen. Está en historias antiquísimas, desde el Monte de los Olivos, y es inseparable del Mediterráneo, del vino, del pan, de la mesa y, por supuesto, de Italia.
Un día lo pronuncié en voz alta: Santo Olivo. Fue como una iluminación. Me gustó de inmediato.
▸ Una aceituna escondida en la O
Lo platiqué con la diseñadora que haría el logotipo y empezamos a explorar ideas. Pasamos por varias propuestas y varios diseñadores, hasta que llegó la persona que nos presentó las opciones definitivas. Elegimos la que seguimos usando hoy: letra cursiva, con la O de Olivo dibujada como una aceituna y unos ramilletes muy sutiles de olivo que la acompañan.
▸ Rumbo a una nueva etapa
Hoy, a casi diez años de abrir nuestras puertas, con la tecnología y lo digital cada vez más presentes en nuestra operación y en la forma de atenderte, estamos preparando una renovación de nuestra marca. Una segunda etapa con el mismo concepto y el mismo nombre, adaptándonos a lo que la vida nos va presentando conforme avanzamos.
El nombre se queda. Lo que significa, también.
Nuestra misión es simple: que vengas, que disfrutes y que regreses.
Te esperamos en Santo Olivo: Blvd. Luis Donaldo Colosio 803, Plaza Cantabria, Residencial La Rioja, Hermosillo, Sonora.
¿Se te antojó? Te esperamos en Santo Olivo.
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